Uno de los objetivos fundamentales del progreso científico es ofrecer a los seres humanos soluciones que contribuyan a mejorar su calidad de vida. El avance de la neurociencia ha puesto en manos de los investigadores metodologías que abren nuevas vías para beneficiar la salud.

Entre ellas destacan el Biofeedback y el Neurofeedback, técnicas de entrenamiento que combinan una serie de indicadores que ofrecen información a los sujetos de su propia actividad y que tienen por objeto enseñar a regular de forma voluntaria estas variables.

El Biofeedback se centra en la medición de la respiración, la medición de la actividad muscular (electromialgia), ritmo cardiaco y variabilidad cardiaca. El Neurofeedback dirige su atención hacía la actividad eléctrica cerebral (electroencefalograma – EEG)

De este modo se somete a los individuos a un entrenamiento basado en la auto escucha que les permite desarrollar su capacidad de auto gestión y auto regulación y por tanto mejorar su comportamiento.

Estos métodos logran buenos resultados en casos de déficit de atención, hiperactividad, Parkinson o adicciones y también se utiliza en el ámbito laboral para mejorar la productividad y la seguridad laboral, en el deporte, la música, la danza o la meditación, a través de un entrenamiento que permite al individuo mejorar en el control de funciones como la concentración, la atención y la memoria.

En el laboratorio de Neurolabcenter UCM disponemos de un sofisticado equipo de Biofeedback y Neurofeedback que utilizamos en tres líneas de trabajo fundamentales: 1/ mejora de las capacidades psicomotrices y cognitivas en individuos con trastornos como el Parkinson, 2/ en el campo de las adicciones mediante la programación y administración de tratamientos de rehabilitación cognitiva de las funciones dañadas, 3/ entrenamiento destinado a potenciar capacidades de concentración, desempeño de funciones, mejora de la depresión o del TDAH.